Cerrar
www.valdeloire-france.com utiliza cookies para mejorar su navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso..

Insólito: Los grandes maestros del Cadre Noir

Las tradiciones ecuestres que se enseñan en el Cadre Noir han conocido grandes maestros y todos ellos han contribuido al arte de la doma o dressage. Este legado es la clave de las enseñanzas de la escuela y está en manos del jinete en jefe que aquí se le conoce como el «Gran Dios». 

En la etapa incipiente de la educación ecuestre destaca el nombre de Antoine de Pluvinel que, a finales del siglo XVI, trajo a Francia las técnicas utilizadas en Italia. También aportó sus propias reflexiones sobre la psicología del caballo. A continuación su legado fue mejorado por François Robichon de La Guérinière, entonces dirigente del antiguo picadero real de las Tullerías. A él le debemos la siguiente frase «la buena mano reúne estas tres cualidades: ligereza, suavidad y firmeza». Bajo la supervisión de Jean-Baptiste Cordier, los primeros jinetes del Cadre Noir recibieron las enseñanzas de la Caballeriza Mayor del rey, a las que contribuyeron estos tres maestros. Nombrado jinete en jefe en Saumur en 1847, el conde de Aure revolucionaría en cierto modo las técnicas preconizando una equitación de exterior, natural e instintiva. El maestro de doma François Baucher se oponía por completo a los métodos del conde y sus preceptos se basaban en la búsqueda absoluta de ligereza. Sus enseñanzas serían una gran contribución al arte de dressage transmitido en Saumur. Pero el general Alexis L’Hotte tenía el temple necesario para reconciliar a sus dos maestros, obteniendo como resultado una doctrina común en la que todavía hoy se basan los jinetes del Cadre de Saumur. A él también le debemos el lema del Cadre Noir «adelante, tranquilo, erguido».
Alojamientos en las inmediaciones
¿Eres más de hotel o de bed & breakfast? ¿De camping o albergue? ¿O mejor una roulotte…? Descubre todas nuestras propuestas de alojamiento en el Valle del Loira.