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Castillos y viñedos

 

El enoturismo y el patrimonio están estrechamente ligados en el Valle del Loira; de hecho, muchos castillos tienen tierras vitícolas, como los castillos de Brissac, Brézé, Valmer, Nitray, Fontenay y Chenonceau. Acercaos a estos viñedos de prestigio donde los vinos son parte de la cultura.
 

Viñedos de los castillos de Brissac y de Brézé


Con sus interiores suntuosos, el Castillo de Brissac, el más alto de Francia, está literalmente rodeado de viñas. Los visitantes tendrán la suerte de probar sus deliciosos vinos de denominación AOC: los tintos «Anjou Villages Brissac» y los rosados «Rosé d’Anjou» y «Rosé de Loire».

No muy lejos queda el Castillo de Brézé, que tiene el foso seco más profundo de Europa, pero que esconde además toda una galería subterránea de proporciones gigantescas. En ellas se encuentran los lagares y las bodegas de los vinos que se dan a probar al final de la visita. ¡Que no son pocos...! Cabernet de Saumur, Coteaux de Saumur, Crémant de Loire, Saumur Blanc, Saumur Brut y Saumur Rouge.

Montreuil-Bellay es otro de los castillos vitícolas. Sus vinos se elaboran a partir de las uvas recogidas en sus tierras y son criados en sus bodegas del s. XV. 


Los vinos de los castillos de Valmer, Nitray, Fontenay y Chenonceau


El Castillo de Valmer también produce vinos de calidad, como el Touraine Rosé y el Vouvray, tanto secos y semisecos como dulces. El parque y sus jardines aterrazados se extienden ladera abajo y mirando al río Brenne, uno de los numerosos afluentes del Loira.

En el Valle del Cher, el Castillo de Nitray destaca por su maravillosa arquitectura renacentista y su parque inglés, además de por su viñedo del s. XV y su museo de la vid y el vino. Aquí podréis visitar sus bodegas, donde el embotellado se hace de manera tradicional, y podréis degustar sus vinos: blancos, tintos y rosados de la denominación AOC Touraine.

Entre Chenonceau y Amboise, descubrid también el Castillo de Fontenay, rodeado por 12 hectáreas de viñas, cuyos vinos tintos, rosados y blancos, bien valen una cata. Aquí también podréis, por una o varias noches, vivir como señores castellanos gracias a sus cuatro habitaciones de huéspedes. 

Por último, cita en el Castillo de Chenonceau, donde podréis degustar los vinos de la denominación Touraine-Chenonceaux, vinificados en la Cave du Père Auguste. Estos vinos tintos y blancos provienen de un viñedo histórico de 42 hectáreas, que se extiende desde el pueblo de Civray de Touraine hasta los alrededores del prestigioso castillo.